viernes, 23 de julio de 2021

Olímpicos: historia, cultura y orgullo nacional


“Unidos por la emoción¨ es el lema de los Juegos Olímpicos 2020, que al fin y después de una larga espera, podremos disfrutar a partir de mañana 23 de julio. Y es que, sin duda alguna, el deporte es una de las actividades que más impactan positivamente en la sociedad; de él aprendemos no sólo en términos de salud y competencia, sino también en valores que podemos desarrollar en todos los aspectos de nuestra vida.

La historia de los Juegos Olímpicos data desde el año 776 A.C, cuando iniciaron en la Antigua Grecia y más exactamente en la ciudad de Olimpia; las actividades deportivas se desarrollaban en honor al dios Zeus y los hombres con mayores habilidades físicas competían entre sí, para entretener al público. Según los registros, estas competencias llamaban tanto la atención, que los conflictos internos de ese territorio se suspendían durante su celebración.

                  

        Imagen ilustrativa con referencia a las competencias olímpicas de la antigüedad. Tomada de: http://www.altorendimiento.com/

Pasaron miles de años en los que los griegos llevaron a cabo esta festividad, hasta que los romanos invadieron su país y como imposición del cristianismo, el Emperador Teodosio I, obligó su cancelación por considerarla una festividad pagana que no concordaba con la religión que su pueblo profesaba. Así se acabó con la tradición de 293 ediciones de los Juegos Olímpicos antiguos donde, según los historiadores, la última versión se llevó a cabo en el 393 A.C. 

1500 años después, en 1892, el francés Pierre de Frédy, más conocido como el Barón de Coubertin, expuso en la famosa universidad de la Sorbona - París, un estudio titulado "Los ejercicios físicos del mundo moderno", en el que mostraba su gran interés en el campo deportivo y propuso recrear las olimpiadas. Para 1894 se reunió en la misma casa de estudio con 13 representantes de diferentes países y se conformó el Comité Olímpico Internacional (COI).

Se acordó la realización de los Juegos Olímpicos Modernos y en la primera edición el país anfitrión por mérito fue Grecia, como gran precursor de toda la riqueza deportiva que dejó como herencia a la humanidad. En Atenas 1896, participaron delegaciones de 14 países, donde compitieron 241 atletas en 43 eventos de 9 modalidades deportivas. Cabe resaltar, que en la primera edición no se tuvo en cuenta la participación femenina.

Afortunadamente, con el pasar del tiempo se han ido adaptando nuevos reglamentos que garantizan la participación de todos aquellos que cumplen los requisitos para competir, sin importar raza, nacionalidad, condición sexual o física (porque también se llevan a cabo los Juegos Paralímpicos). Igualmente se introdujeron nuevos deportes, actividades conmemorativas y símbolos, que han dejado huella en cada una de las justas.

Cada cuatro años los mejores deportistas cumplen la cita olímpica para deleitar a los amantes de estas prácticas con su talento; lamentablemente desde su inicio en 1896 hasta ahora, los juegos han sido aplazados en cuatro ocasiones: Berlín 1916, Tokio 1940 y Londres 1944. Estos tres tuvieron que ser reprogramados en otras fechas, pues precisamente para la época se desarrollaban la primera y segunda Guerra Mundial.

Y como es sabido, Tokio 2020 se celebrará un año después, por la grave crisis sanitaria que viene enfrentando el planeta como consecuencia del Covid – 19. En esta edición faltará algo muy importante; el público. Lo que si saldrá a relucir será la resiliencia que cada uno de los competidores ha tenido, para seguir entrenando arduamente y así cumplir su sueño olímpico.

 

Listos para brillar

“Más alto, más rápido, más fuerte”. Esta frase representa el objetivo de aquellos  que tienen la oportunidad de llegar al evento deportivo más importante a nivel mundial, y que sueñan con vestirse de gloria, esa que sólo se consigue con esfuerzo, disciplina y constancia. Y precisamente esas cualidades son las que poseen los 70 deportistas colombianos que llegarán al país asiático con la ilusión de dar lo mejor de cada uno para representar nuestro territorio en la versión número XXXII de estas competencias.

Repasemos un poco nuestra historia deportiva: según registros del Comité Olímpico Colombiano, Jorge Perry Villate encendió la llama olímpica en el país, cuando por iniciativa propia solicitó reiterativamente al COI, su autorización para participar en la maratón de los Juegos de Los Ángeles 1932. Por fortuna pudo competir en ella y aunque no terminó la prueba, sin duda marcó un camino cargado de gloria para los futuros deportistas.

            

Fotografía: Archivo Comité Olímpico Colombiano. Jorge Perry Villate, abanderado de Colombia en Los Ángeles 1932.

A partir de su gran hazaña, Colombia creó su propio Comité Olímpico y de ahí en adelante ha estado en todas las versiones que se han hecho de los Juegos, con excepción de Helsinki 1952, pues en esa época el país atravesaba una fuerte crisis política, económica y social desencadenada por el general Gustavo Rojas Pinilla.

En Melbourne 1956, un hecho sin precedentes ocurrió para que los colombianos participaran de las olimpiadas:  el periodista Mike Forero Nougués, del diario Intermedio (ahora El Espectador) lideró una gran colecta entre diferentes entidades públicas y privadas a nivel nacional, con el fin de que la delegación de 32 deportistas tuviera la oportunidad de competir en representación del país y por fortuna se cumplió con el objetivo.

La primera medalla olímpica colombiana llegó a manos de Helmut Bellingrodt en Múnich 1972, cuando se colgó la medalla de plata en la modalidad de tiro deportivo. De ahí en adelante, deportes como levantamiento de pesas, ciclismo, bmx, boxeo, atletismo, tiro con arco, judo, lucha y taekwondo han otorgado al país inmensas alegrías; esas que celebramos como si fueran nuestros propios triunfos. 

Hasta ahora Colombia ha sumado 29 medallas olímpicas a lo largo de la historia y se dividen de la siguiente manera: 5 de oro, 9 de plata y 15 de bronce. Como dato importante, la primera medalla dorada llegó a manos de María Isabel Urrutia en Sídney 2.000, teniendo una reñida competencia en el levantamiento de pesas. Luego llegaron las de Mariana Pajón en Londres 2012 y Rio 2016, compitiendo en bmx, además de las de Catherine Ibarguen en atletismo y Óscar Figueroa en levantamiento de pesas que se lograron en ese mismo año.

 Ahora, el compromiso de nuestros guerreros será demostrar que Colombia es tierra de titanes, donde en épocas tan difíciles para la humanidad, y que en nuestro territorio se complementan con otras problemáticas, nos llena de orgullo y esperanza el saber que estaremos representados por personas fuertes, valientes y con el deseo de superarse cada día.

A pesar de que no es claro el nivel de competitividad con el que llegarán los deportistas a Tokio debido a las largas cuarentenas y restricciones para frenar la propagación del Covid -19, 70 almas colombianas darán lo mejor de sí, para hacer su mejor papel, ellos nos representarán en deportes como: atletismo, natación, natación artística, boxeo, ciclismo, bmx, lucha, gimnasia de trampolín, skateboarding, tiro, tenis, golf, levantamiento de pesas, tiro con arco, taekwondo y ecuestre.

Independientemente de los resultados que se obtengan, el mayor logro será la huella que cada uno de ellos deje en nosotros y las futuras generaciones. Se convertirán en un gran ejemplo a seguir, porque con sus actos no solo quedará evidenciada la capacidad física, sino también el juego limpio, la responsabilidad y el respeto, esos aspectos tan necesarios socialmente y que por medio del deporte pueden ser adquiridos para generar una mejor calidad de vida.