miércoles, 24 de abril de 2013

La ciudad y su historia

                                                                                                                                                                                           Abril 6 de 2010


“La ciudad es una comunidad de considerable magnitud y elevada densidad de población, que alberga en su seno una gran variedad de trabajadores especializados, no agrícolas, amén de una élite cultural, intelectual.” (Pág. 13) 



                                                                                        Fotografía tomada de Internet

Por: Carolina Ortega, Érica Ramírez y Laura Zuluaga




La aparición de las ciudades en la historia de la sociedad data de 5000 años. Para referirnos a ella se hace necesario hablar del crecimiento de la población como principal elemento en la construcción de ésta. 

En la antigüedad las comunidades organizadas  no contaban con una población que sobrepasara los 10.000 habitantes. Cuando empezó la organización la de las ciudades (por medio de niveles) que evolucionaron con el tiempo, se hizo necesario formar una estructura social regida por  entes políticos e  ideologías religiosas con el fin de crear poder. 

 La ciudad se fue construyendo por diferentes etapas; la sociedad popular fue una estrategia útil para la explotación de trabajo con el fin de aumentar la alimentación, estaba construida por pequeños grupos humanos que lograban dedicarse sólo a la búsqueda de su sustento diario. Se pasa a la sociedad feudal o preindustrial  en la que se dio la utilización de animales y herramientas de trabajo que dieron pié al establecimiento de trabajos especializados, luego se pasa a la ciudad industrial que dio paso al proceso de urbanización que tuvo inicios en el siglo XX y que en la actualidad toma cada vez más fuerza. 

Con la evolución  de las ciudades, el centro se ha convertido en un elemento interesante de analizar pues en ese lugar se ubicaban las élites del poder como son el gobierno, las ideologías religiosas y las personas con más capacidad económica, logrando así que quienes no contaban con una economía estable crearan asentamientos alejados de allí, en esas circunstancias aparece la diferencia de clases. 

“La ciudad es en general, la sede del poder y por lo tanto de la clase dominante” (pág.28) el hecho de que en el centro de éstas se encontraran las fuertes élites, dio paso a que la sociedad se fuera industrializando pues en su proceso evolutivo se crearon maquinas tecnológicas que lograban obtener un rápido crecimiento. El invento que cambió drásticamente  la historia de las ciudades fue la creación de la máquina de vapor;  las urbes experimentaron un rumbo diferente en su economía. 

“cuando la división del trabajo entre ciudad y campo se establece firmemente, la ciudad deja de ser simplemente el asiento de la clase dominante, donde el excedente  de producción del campo sólo es consumido para insertarse en el circuito metabólico hombre- naturaleza.” (pág.35) Las personas se especializaban en algo, la urbe sólo abre el espacio para quienes tenían mejores oportunidades, en el campo solo quedaban los labradores de la tierra y esto generó cambios sociales y culturales. 

La división del campo y la urbe no fue gratuita; las personas del campo empezaron a intercambiar sus productos agrícolas con el fin de conseguir herramientas útiles que reemplazaran la fuerza del hombre y las bestias para así tener una mayor productividad, la gran diferencia es que  el campo no depende de la ciudad “la economía natural es un fenómeno esencialmente rural” (pág.28) en cambio la ciudad no puede vivir sin el abastecimiento alimenticio que estos le ofrecen. Estas diferencias son necesarias para el funcionamiento  de la sociedad, pues si existiera una igualdad sería difícil que todos trabajaran en lo mismo. 

“la oposición de campo y ciudad no es más que un efecto secundario” (pág. 27) los estatus sociales sólo se hacen necesarios para dar fuerza a la organización social y se ve negativamente la contraposición de lo urbano y lo rural cuando lo que verdaderamente debe preocupar es la diferencia económica entre los seres humanos. 

Un punto esencial del desarrollo ha sido la creación del mercado en la que se hacían intercambios de elementos que se necesitaban, la construcción de la moneda como medio de pago hizo aún más eficiente la ampliación de la división social del trabajo y así establecer un medio de pago con un valor general. 

Una sociedad igualitaria, en la que todos participaran del mismo modo en la producción y en la apropiación del producto, podría, en realidad producir un excedente, pero no habría como hacer que una parte de la sociedad se dedicara solamente a su producción, para que la otra parte se apropiara de él.” (pág. 28-29) La sobrepoblación de las ciudades ha favorecido el crecimiento del mercado, pues  obligó a las ciudades establecer contactos con las demás creando un comercio internacional debido a la alta demanda de productos, cada vez se marcaba crecientemente la especialización del trabajo ayudando al desarrollo individual de cada país. 

La escritura ha sido un elemento fundamental para  la historia, ha quedado grabado el proceso de evolución de las ciudades; las leyes, la religión, las costumbres… que logran explicar en la actualidad no sólo el progreso de la población, sino también la gran importancia de las ciencias, la tecnología y el desarrollo durante el transcurso del tiempo. 


Bibliografía: 
Roberto Salinas Donoso, Mario Bossols, Alejandra Massolo, Alejandro Mendez Antología de la sociología urbana. Universidad Autónoma de México, México 1988.  

José, un verdadero cazatalentos



Por: Carolina Ortega Ríos 


En la pista de atletismo de La Ceja, Antioquia es común encontrar a un  señor moreno, alto y algo mayor, un personaje fuerte (no sólo en su aspecto físico), también en su forma de pensar y actuar, sonriente y simpático, además cuenta con algo que las personas con el paso del tiempo dejan perder; la vitalidad y  espíritu de lucha.

José de los Santos Álvarez llegó hace aproximadamente 20 años a ésta localidad. Su título de entrenador deportivo y su fe a la Virgen del Carmen, fueron los principales motores para iniciar un camino de fama y éxito profesional que él nunca pensó tener, pues fue difícil iniciar como profesor de atletismo en un municipio donde siempre ha primado el fútbol.

José cuenta con orgullo los ratos amargos que tuvo que soportar. Él  anhelaba trabajar en un lugar donde el espíritu deportivo se sintiera en todos los rincones. En sus conversaciones con Dios pedía conocer una tierra en la que el trabajo que realizaría cosechara buenos frutos, y como un regalo del cielo vino a parar a La Ceja, donde se dio a conocer, para ofrecer todo su conocimiento en esta área. 

Él no contaba con que iniciaría un camino de grandes obstáculos; desilusiones, burlas y falta de oportunidades hicieron que cada vez este personaje creara más confianza en sus capacidades para formar deportistas que hicieran representativa su tierra, nacional e internacionalmente. Para iniciar un club de atletismo era necesario tener herramientas de trabajo suficientes, con las que lograría fortalecer la capacidad física de cada alumno  pero en ese tiempo ni siquiera había una pista en la que ellos pudieran realizar sus prácticas de buena manera; eran victimas de silbidos e insultos por ocupar un lugar donde sólo se le daba importancia a los jugadores de fútbol.


A pesar de todo, José no se dejó vencer: en menos de seis meses ya tenía un club numeroso de niños atletas, y empezó a mostrar resultados. Con el tiempo todo ese esfuerzo se fue fortaleciendo para que  a nivel departamental y nacional reconocieran la capacidad  que tenían sus alumnos de correr, y los habitantes de La Ceja ahora le manifestaban todo su apoyo.

Luego de esto, La Ceja se convirtió en una potencia del atletismo gracias a aquel personaje que ha sido más que un entrenador para quienes han pasado por el club. José con su experiencia y sabios consejos ha sabido ganarse el respeto y la confianza de cada uno de sus atletas.  Es un personaje alegre y humilde que se enorgullece de todo lo que ha logrado, desde el triunfo de los niños de siete y ocho años, hasta la representación a los juegos olímpicos de Atenas, Beijín y Londres por parte de Juan Carlos Cardona en la prueba de maratón. Son muchos los logros obtenidos por parte de este personaje, que con su carácter y generosidad se ha ganado la admiración del pueblo antioqueño, incluso ya le han ofrecido mejores puestos como entrenador en ciudades distintas, pero el amor que dice tener a su “pueblo querido, pueblo adorado” es lo que lo motiva para quedarse allí.

                                          Fotografía tomada del Perfil de  Facebook Atletismo La ceja

El trabajo que ha realizado José con los jóvenes de La Ceja no sólo se remite a la formación deportiva; también social. Él ha sido el encargado de mostrar buenos caminos para aquellas personas que por falta de oportunidades han encontrado como fórmula de escape las drogas, el alcohol, la prostitución y demás delitos con los que puedan conseguir dinero para sostenerse.

La labor social que ha cumplido José durante todos estos años es algo para no olvidar. Él ha sido merecedor de muchos premios y reconocimientos, pero por injusticias de la vida, le han quitado lo más importante: haber acompañado como entrenador al atleta que logró clasificar a tres juegos olímpicos consecutivos, Juan Carlos Cardona que es en la actualidad una de las figuras más representativas del atletismo colombiano. Por eso se dice “lo malo de la rosca es no estar en ella” y resignado, pero con orgullo,  dice que el día que clasifique otro deportista a los olímpicos, espera que sea el quien lo acompañe por mérito propio, pues no es justo que todo el trabajo que él realiza, sea el motor para que los otros entrenadores se sientan orgullosos de un éxito que no les corresponde.

La Administración Municipal  en los diferentes periodos de gobierno, han manifestado todo su apoyo para que José siga formando nuevos talentos que le den renombre a la localidad, porque no es un secreto que el atletismo ha sido por más de dos décadas, el deporte que más logros le ha ofrecido a La Ceja. Mientras tanto los atletas seguirán entrenando y él seguirá trabajando  con sus deportistas, desde los más pequeños, hasta los más experimentados, y eso para él ha sido lo más bonito, que todos acudan en su ayuda y que lo vean con cariño. “José Diablos” es el apodo más común que se escucha por las calles de La Ceja cuando este personaje se hace presente en algún lugar.

Urbanización de la población


Por: Carolina Ortega, Érica Ramírez y Laura Zuluaga

El proceso de urbanización está protagonizado por la población, que a su vez, será influida por las características de la nueva organización social y el espacio en que habita. Para el ser humano la ciudad es un elemento de atracción, por ser el epicentro del desarrollo cultural, educativo, económico y personal, esta innovación de lo urbano tiene como consecuencia la migración de lo rural y los cambios en  las dinámicas de vida de sus nuevos habitantes.  
La urbanización cambia la forma de vida de la población: costumbres, comportamientos, actividades económicas, relaciones socio-laborales, grupos familiares, sin embargo, no todos los procesos de cambio se dan iguales en todos los países, puesto que cuentan con historia y condiciones diferentes. 
Un  ejemplo de las repercusiones migratorias de lo rural a lo urbano sería que una mujer que se traslada a una gran ciudad emprendería procesos de cambio de pensamiento: pasar de querer criar una familia numerosa a temprana edad, a pensar en  su economía y querer fecundar un sólo hijo después de acabar su carrera universitaria.   
Síntesis del Autor:  
“Al hablar de población hacemos referencia a una determinada estructura social, con sus correspondientes sistemas de organización política y económica, pero sobretodo hablamos ahora de un conjunto de individuos con unas características y unos comportamientos demográficos concretos” (Vinuesa: 89), sin embargo “no puede concebirse un proceso de urbanización sin que tenga lugar a la vez importantes cambios en la localización espacial de la población y en la organización el sistema de asentamientos urbanos” (p.89), entonces  “…la ciudad puede ser un factor diferenciador para la fecundidad, la nupcialidad y la mortalidad, cuyas tasas evolucionan en consonancia con las de urbanización[…]” (p.90)      
“En resumen, queda evidenciada la incidencia de los procesos de urbanización sobre la composición por edades de las poblaciones de las ciudades y cómo los desequilibrios producidos por los flujos migratorios pueden suponer una inestabilidad de las estructuras, que conducen a unos comportamientos cambiantes, tanto desde una perspectiva demográfica como socio-urbanística”   (p.110) 
Max Weber 
Este autor en su conocido estudio sobre el crecimiento de las ciudades durante el siglo XIX, calificó la concentración espacial de la población, como el fenómeno social más notable del siglo, y concibió los desequilibrios territoriales entre población y actividad económica.  
Palabras claves: urbanización, población, rural, urbano, natalidad, fecundidad, mortalidad, nupcialidad, economía, espacio, organización, cambio, ciudad, consecuencias, desarrollo.