Por: Carolina Ortega Ríos
En la pista de atletismo de La Ceja, Antioquia es común encontrar a un señor moreno, alto y algo mayor, un personaje fuerte (no sólo en su aspecto físico), también en su forma de pensar y actuar, sonriente y simpático, además cuenta con algo que las personas con el paso del tiempo dejan perder; la vitalidad y espíritu de lucha.
José de los Santos Álvarez llegó hace aproximadamente 20 años a ésta localidad. Su título de entrenador deportivo y su fe a la Virgen del Carmen, fueron los principales motores para iniciar un camino de fama y éxito profesional que él nunca pensó tener, pues fue difícil iniciar como profesor de atletismo en un municipio donde siempre ha primado el fútbol.
José cuenta con orgullo los ratos amargos que tuvo que soportar. Él anhelaba trabajar en un lugar donde el espíritu deportivo se sintiera en todos los rincones. En sus conversaciones con Dios pedía conocer una tierra en la que el trabajo que realizaría cosechara buenos frutos, y como un regalo del cielo vino a parar a La Ceja, donde se dio a conocer, para ofrecer todo su conocimiento en esta área.
Él no contaba con que iniciaría un camino de grandes obstáculos; desilusiones, burlas y falta de oportunidades hicieron que cada vez este personaje creara más confianza en sus capacidades para formar deportistas que hicieran representativa su tierra, nacional e internacionalmente. Para iniciar un club de atletismo era necesario tener herramientas de trabajo suficientes, con las que lograría fortalecer la capacidad física de cada alumno pero en ese tiempo ni siquiera había una pista en la que ellos pudieran realizar sus prácticas de buena manera; eran victimas de silbidos e insultos por ocupar un lugar donde sólo se le daba importancia a los jugadores de fútbol.
A pesar de todo, José no se dejó vencer: en menos de seis meses ya tenía un club numeroso de niños atletas, y empezó a mostrar resultados. Con el tiempo todo ese esfuerzo se fue fortaleciendo para que a nivel departamental y nacional reconocieran la capacidad que tenían sus alumnos de correr, y los habitantes de La Ceja ahora le manifestaban todo su apoyo.
Luego de esto, La Ceja se convirtió en una potencia del atletismo gracias a aquel personaje que ha sido más que un entrenador para quienes han pasado por el club. José con su experiencia y sabios consejos ha sabido ganarse el respeto y la confianza de cada uno de sus atletas. Es un personaje alegre y humilde que se enorgullece de todo lo que ha logrado, desde el triunfo de los niños de siete y ocho años, hasta la representación a los juegos olímpicos de Atenas, Beijín y Londres por parte de Juan Carlos Cardona en la prueba de maratón. Son muchos los logros obtenidos por parte de este personaje, que con su carácter y generosidad se ha ganado la admiración del pueblo antioqueño, incluso ya le han ofrecido mejores puestos como entrenador en ciudades distintas, pero el amor que dice tener a su “pueblo querido, pueblo adorado” es lo que lo motiva para quedarse allí.
Fotografía tomada del Perfil de Facebook Atletismo La ceja
El trabajo que ha realizado José con los jóvenes de La Ceja no sólo se remite a la formación deportiva; también social. Él ha sido el encargado de mostrar buenos caminos para aquellas personas que por falta de oportunidades han encontrado como fórmula de escape las drogas, el alcohol, la prostitución y demás delitos con los que puedan conseguir dinero para sostenerse.
La labor social que ha cumplido José durante todos estos años es algo para no olvidar. Él ha sido merecedor de muchos premios y reconocimientos, pero por injusticias de la vida, le han quitado lo más importante: haber acompañado como entrenador al atleta que logró clasificar a tres juegos olímpicos consecutivos, Juan Carlos Cardona que es en la actualidad una de las figuras más representativas del atletismo colombiano. Por eso se dice “lo malo de la rosca es no estar en ella” y resignado, pero con orgullo, dice que el día que clasifique otro deportista a los olímpicos, espera que sea el quien lo acompañe por mérito propio, pues no es justo que todo el trabajo que él realiza, sea el motor para que los otros entrenadores se sientan orgullosos de un éxito que no les corresponde.
La Administración Municipal en los diferentes periodos de gobierno, han manifestado todo su apoyo para que José siga formando nuevos talentos que le den renombre a la localidad, porque no es un secreto que el atletismo ha sido por más de dos décadas, el deporte que más logros le ha ofrecido a La Ceja. Mientras tanto los atletas seguirán entrenando y él seguirá trabajando con sus deportistas, desde los más pequeños, hasta los más experimentados, y eso para él ha sido lo más bonito, que todos acudan en su ayuda y que lo vean con cariño. “José Diablos” es el apodo más común que se escucha por las calles de La Ceja cuando este personaje se hace presente en algún lugar.


José de los Santos Alvarez, por lo visto es todo un personaje, particularmente por su paso por Antioquia, donde ha dejado huella con una especialidad que no es la más popular.
ResponderEliminarHaces muy bien en darlo a conocer
Saludos
Muchas gracias, la idea es que las personas conozcan de este ser humano que lo ha dado todo por ofrecer mejor calidad de vida y oportunidades a los jóvenes deportistas.
ResponderEliminarEL NEGRITO JOSE!!! UN ÍDOLO SOBRE TODOS LOS ÍDOLOS!!!
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