sábado, 5 de julio de 2025

Las memorias que deja la violencia


María del Socorro Muñoz hace parte de las estadísticas de las miles de víctimas que por años ha dejado el conflicto armado en Colombia. Nos cuenta un poco de su proceso y nos invita a ver más allá de nuestra realidad, esa que nos cuesta tanto aceptar. 


En el marco de la Indemnización a las Víctimas del conflicto armado de nuestro país, entre de Abril y junio se llevó a cabo en el Teatro Juan de Dios Aranzazu de La Ceja, la entrega de las cartas enviadas desde el Gobierno Nacional, por medio del Programa de Unidad para Reparación de Víctimas. Fueron 130 personas provenientes de los municipios de La Unión, Abejorral, El Retiro y La Ceja, quienes recibieron un incentivo económico, que simbólicamente podría ser utilizado para contribuir en el mejoramiento de su calidad de vida.

María del Socorro Muñoz Palacio, desplazada del municipio de San Carlos, contó su historia de vida marcada por el dolor, la angustia y la incertidumbre. Tiene en sus recuerdos el 2009, año en el que tuvo que salir con los familiares que le quedaban,  bajo la amenaza de que los grupos armados les pidieron desaparecer del pueblo dejando su hogar, sus animales, tierras, empleos y sobre todo a sus allegados que no pudieron salvarse, pues por maldad los asesinaron o los dejaron heridos.

Con lágrimas en sus ojos, comentó que a su suegro lo asesinaron sin piedad y a sus cuñados los desaparecieron sin tener noticias de su paradero hasta ahora. Las pérdidas humanas se fueron dando de a poco y aún no se sabe a manos de quién se efectuaron, pero ella tiene claro que eran tres grupos subversivos que aparecían de la nada, para disputarse el liderazgo en la vereda Dosquebradas que quedó vacía a causa del conflicto armado.

La vida les cambió totalmente: les dijeron “viven o mueren” y pusieron un ultimátum de 12 horas para escapar, o se atenían a las consecuencias. Ese tiempo solo les alcanzó para empacar en bolsos unas cuantas prendas de vestir y su documento de identidad, con lo que migrarían a Medellín para empezar de nuevo. Estando en la ciudad, con el vacío de sentirse desamparados, tuvieron la suerte de encontrar personas de buen corazón que los acogían mientras trataban de solucionar su situación.

Luchar fue la única manera de seguir adelante. A pesar del dolor, la desesperanza, lo complicado de su proceso y el tiempo que transcurría sin ilusión alguna, recibieron ayuda para trasladarse a La Ceja, donde han podido encontrar un poco de tranquilidad. De 16 años que llevan como víctimas de desplazamiento forzado, 10 han estado  en la localidad, donde  se sintieron acogidos y queridos desde la primera vez que pusieron sus pies en este terruño.

Aunque ahora están un poco mejor, María hizo referencia a que: “La paz no tiene precio, para nosotros fue desastroso. Se nos quedó todo, el corazón quedó vacío, muchas pérdidas, la tristeza del alma no se borra, no se olvida. Uno vive con la esperanza de volver a ver a la familia en algún momento, los que quedaron o que se llevaron, pero no están por ningún lado”. Manifiesta que ellos aún los sufren, los lloran, los recuerdan, que hacen oraciones y misas por ellos, ya siendo más conscientes de que  deben estar muertos.

En La Ceja han sentido buena acogida, cariño y aprecio “hablamos, nos desahogamos y nos ayuda porque es como una chispa que lo motiva a uno para sobrevivir y seguir adelante. No desfallecemos, pero vamos sobreviviendo y pasando el dolor, siguiendo la lucha con este desastre que no se le desea a nadie”. Aquí, actualmente vive con su esposo, dos hijos y tres nietos que han buscado la manera de continuar con su existencia, conservando los recuerdos, pero tratando de “resignarse” a lo que les tocó vivir.

Motiva a  sus compañeros que han sido golpeados por la violencia en nuestro país y manifiesta: “cuando alguien en la misma situación de nosotros se les acerque, escúchenlo; no estamos a la espera solo de cosas materiales, necesitamos moral, una voz de aliento y ánimo, pues al ser escuchados nos llega paz y tranquilidad a nuestros corazones. Necesitamos ser comprendidos y ojalá nunca nadie pasara por esta situación tan difícil que nos ha tocado”.

jueves, 5 de junio de 2025

El Papa Francisco en mis recuerdos



El Papa Francisco haciendo su recorrido por el campo San Juan Pablo II de la Ciudad de Panamá, enero de 2019


Tuve la gran fortuna de acudir en dos ocasiones diferentes, a los actos públicos que el sacerdote Jorge Bergoglio hizo en sus funciones como monarca de la iglesia católica. El primero, en junio de 2016, cuando llevó a cabo la tradicional homilía de los domingos en la Plaza de San Pedro del Vaticano y la segunda, en la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en la Ciudad de Panamá, en enero de 2019.

Ambas tienen mucho significado, pues independientemente de la religión, el Papa fue un líder mundial que se destacó en diferentes ámbitos sociales, donde expuso sus pensamientos y sentimientos, mostrándose como una persona cercana al sufrimiento de la humanidad, amparado por la fe y la vocación de servir a los demás.

Sin duda alguna, la que mayor trascendencia tuvo para mí fue la JMJ. Fui testigo de cómo se preparó este país para la llegada de Francisco desde años antes de que él cumpliera con su compromiso; entidades públicas y privadas, clero, comunidades, ONGs, familias de acogida, voluntarios y ciudadanos en general, pero sobre todo los jóvenes que fueron protagonistas de este encuentro donde participaron alrededor de 700.000 peregrinos representados en más de 150 países, cada uno haciendo lo correspondiente para acudir a la cita.

Durante los días en que se efectuó la agenda, en las calles se vivía un ambiente festivo, tranquilo y cargado de historias. Previo al encuentro con el Sumo Pontífice, se llevaron a cabo diferentes conversatorios con temáticas de sociedad, cultura, medio ambiente, salud, entre otros, como antesala al gran encuentro, donde atentamente escucharíamos sus reflexiones llenas de amor, empatía y fe. 

En mi caso, participé como periodista en este magno evento, cubriendo las diferentes actividades programadas, pero más allá de la satisfacción profesional de estar allí, les confieso que fue imposible no emocionarse y contagiarse de la alegría de tantas personas, donde no importaban las diferencias políticas, de idiomas, razas, credos, tradiciones y pensamientos. Todos acudieron multitudinariamente al llamado de la iglesia católica para ser partícipes de un evento sin precedentes, que sin duda dejó en sus vidas una huella significativa.

Reconociéndome como joven, me llenó de gran sentimiento ratificar que una persona fuera capaz de reunir a la humanidad por medio de mensajes tan poderosos y llenos de sabiduría. Me queda como reflexión, que nuestros actos vienen desde el amor al prójimo; que si bien la religión puede influir significativamente en cada uno, no es sinónimo de que gracias a ello seamos considerados buenos, pues indistintamente de la fe, hay leyes universales que podemos cumplir, para hacer nuestro aporte positivo a la sociedad y mostrarnos empáticos ante la necesidad del otro.

A días de su desaparición física, me llena de nostalgia el saber que ya no se encuentra físicamente, pero que dejó un legado de amor, humildad y compasión en el mundo, teniendo en mente principalmente a los jóvenes, a quienes dirigió el siguiente mensaje: “Ustedes no son el futuro, son el ahora de Dios” invitándolos a soñar en grande, a pensar en los demás y sobre todo, a vivir plenamente, en libertad, pero cuidando su espiritualidad. 

Y así, mientras internamente canto repetidas veces la frase que quedó como legado de esta versión de la JMJ, “esta es, la juventud del Papa…” sigo pensando que aún hay esperanza en la humanidad; que el más mínimo acto de amor hacia nuestros semejantes puede hacer la diferencia y que cada uno puede aportar su granito de arena para un cambio significativo en nuestras comunidades. 

Debemos tener en cuenta que la empatía es un arma poderosa con la que se puede vencer la desigualdad. Puede sonar muy soñador, pero es mejor decidir creer que existen en el mundo muchas personas con esta misma ideología, a vivir con la desesperanza de que las cosas puedan mejorar por el bien de todos.  


miércoles, 4 de junio de 2025

La bici: cultura y tradición




Es común encontrar las bicicletas estacionadas en el parque principal del municipio de La Ceja, como símbolo de identidad y orgullo por considerar que, en el país, es una de las localidades con mayor cantidad de estas. Imagen cortesía.


Diariamente circulan en el municipio de La Ceja miles de bicicletas que adornan las calles principales de la localidad, siendo parte representativa de la misma. Las bicis utilizadas principalmente como medio de transporte son las compañeras de quienes tienen la fortuna de tenerlas para hacer sus actividades cotidianas, trabajar, estudiar o simplemente salir y hacer ejercicio en un recorrido tranquilo, gracias a que la topografía permite una mejor movilidad.

La “cicla” es un elemento efectivo para transportarse, aparte de práctico, es económico y amigable con el medio ambiente. Pero más allá de la simbología que tienen las bicicletas a nivel material, estas se convierten en acompañantes de sueños y son un objeto indispensable en la cotidianidad cejeña, pues según las últimas estadísticas, en 2020 había un promedio de entre 2 y 3 bicicletas por hogar, sumando un aproximado de 39.000.

En conversaciones con Ecos del Tambo, el Secretario de Movilidad Daniel Castro, hace referencia a que se está adelantando un proyecto por el cual se podría tener una nueva estadística de las bicicletas en la localidad, que ha crecido considerablemente, al mismo paso que ha venido aumentando la población en el municipio en los últimos años. Actualmente podrían contarse un aproximado de 50.000.

Teniendo en cuenta que los “caballitos de acero” hacen parte del distintivo local, tanto así que están incluidas en las fiestas tradicionales locales, es importante que los ciudadanos se apropien de esta cultura tan bella, se sientan identificados, pero que sobretodo tengan especial cuidado en el momento de su utilización, siendo conscientes de la peligrosidad que también representa.

“Es común y recurrente ver a los ciudadanos andando en contravía y eso pasa con todos los ciclistas, lastimosamente aparece una cifra dentro de la siniestralidad muy alta de pertenencia a los ciclistas, entonces yo creo que esa tarea la venimos adelantando la mano de la Agencia Nacional de Seguridad Vial con el programa “Bici Destrezas” que tiene el objetivo de promover hábitos seguros y el uso de la bicicleta como un medio de transporte sostenible”, agregó el Secretario.

La invitación es para acatar las señales de tránsito, hacer el uso adecuado de la bici en las vías, utilizar los implementos de seguridad y sobre todo cuidar la vida e integridad, tanto a nivel personal, como de los peatones y conductores de vehículos motorizados, para prevenir cualquier tipo de accidente.


martes, 20 de septiembre de 2022

Crea conciencia, cultiva esperanza

“Individualmente somos una gota. Juntos, somos un océano”. Rynosuke Satoro

 

Por: Yulieth Carolina Ortega Ríos

La naturaleza es tan perfecta, que todos los elementos que la componen son indispensables para que la Tierra tenga un normal funcionamiento; el agua, ese maravilloso liquido proveniente de una exacta combinación de hidrógeno y oxígeno, es sin duda una fuente incalculable de vida que históricamente nos ha beneficiado, pero que lamentablemente los seres humanos no hemos sabido apreciar.

Te has imaginado ¿Cómo sería nuestra vida sin agua? La respuesta es simple: no existiríamos. Podríamos hacer una analogía similar a que los bosques son los pulmones de la Tierra, conque los océanos serían el corazón del planeta y que, por medio de los ríos, que vienen siendo las venas y arterias, se bombea por todos los rincones el líquido vital que permite la durabilidad de las especies.

Comprendiendo el concepto de que el mundo está compuesto en un 70% de agua, es bueno pensar ¿Este elemento se puede acabar? Según los cálculos, los océanos tienen una profundidad promedio de 4.2 km y una extensión total en el globo terraqueo de 361 millones de kilómetros cuadrados, una cifra exorbitante que da pie a interpretar que este líquido no tiene fin.

Pero debemos tener en cuenta lo siguiente: de ese 70% de agua existente, sólo el 2.5% proveniente de ríos, lagos y represas, es apta para el consumo humano y el 97% presente en mares y océanos, es salada y mantiene vivos los ecosistemas marinos. Evidentemente no todos los habitantes de la Tierra tienen acceso al mínimo vital de este elemento que es indispensable en nuestro diario vivir.

De hecho, en los Objetivos de Desarrollo Sostenible que ha planteado la ONU para el 2030, el punto 6 denominado Agua Limpia y Saneamiento pretende “lograr un acceso universal y equitativo al agua potable y a servicios de higiene y saneamiento adecuados, así como mejorar la calidad del agua a nivel global”. Cabe resaltar que existen alrededor de 2.200 millones de personas sin acceso a este servicio.

Mientras tanto, países con bajos recursos hídricos han optado por desalinizar el agua para su posterior consumo; es una buena opción para mitigar el problema, pero lamentablemente los países que no tienen suficiente capital económico para invertir en maquinaria seguirán en desventaja frente a territorios que gozan de tener riqueza acuífera representada en ríos y mares.  

La riqueza de  Panamá

Este bello país es rico en cuerpos de agua: su extensión marítima limita al norte con el Mar Caribe y al sur, con el Océano Pacífico. La suma de ambas zonas acuíferas equivale a 2,988.3 kilómetros de costas según los cálculos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) y en su extensión geográfica se encuentran 51 cuencas hidrográficas y 500 ríos de abundante caudal y mediana dimensión.  

             

En el lenguaje Cueva, originario de las tribus indígenas asentadas en Santa María del Darién (Actual República de Panamá) la palabra Panamá significa “abundancia de peces” lo que representa a través del tiempo la riqueza de este territorio que basa su economía en actividades pesqueras, turísticas y de transporte, gracias al fácil acceso del Mar Caribe y el Océano Pacífico.

Según la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap) el país “tiene registrado alrededor de 629 especies de peces marinos para el Caribe y 678 especies para el Pacífico y por lo menos, 65 especies, se han registrado para ambos mares”; 140 de estas variedades son de suma importancia comercial, pues la pesca es una de las industrias más importantes a nivel económico.

Dentro de la fauna marina también destacan por el número, abundancia y tamaño especies como: Moluscos (caracoles, mejillones y demás) Artrópodos (cangrejos, langostas, camarones) y Cnidarios (aguas vivas, corales, anémonas). Los Anélidos (gusanos marinos) y Equinodermos (erizos, estrellas y holoturias). Los Quelonios (Tortugas) y aproximadamente 26 especies de Mamíferos marinos (cachalotes, delfines o toninas, calderones y otros).

Así mismo, la flora marina tiene un gran protagonismo en el territorio y podemos tomar como ejemplo los manglares, que representan aproximadamente el 5,2% del área de cobertura boscosa nacional y el 2,3% de la superficie total del país. Con un promedio de 174.435 hectáreas, este ecosistema logra que el 80% de las especies marinas dependan de él. Además, como dato curioso, Panamá es el país con mayor cantidad de especies de manglar en el continente americano.

Ahora que tenemos referencia de la extensa riqueza de las aguas panameñas, podemos darnos a la tarea de pensar ¿Qué acciones tomamos para conservar este patrimonio natural? No es un secreto que en la actualidad hemos evidenciado grandes cambios con respecto a las condiciones climatológicas a nivel mundial y es algo preocupante, pues afecta directamente a todos los seres vivientes.

La evidencia científica demuestra que la crisis climática es una realidad que debemos enfrentar lo más pronto posible; el planeta ha entrado en una grave enfermedad llamada calentamiento global, derivada de las acciones humanas que constantemente pone en peligro a nuestra casa común: los gases de efecto invernadero, mala disposición de los residuos, explotación minera, entre otros.

Podemos enfocarnos directamente en el plástico, un material que fue inventado a inicios del siglo XX con el fin de facilitar la vida del ser humano y solventar los daños ambientales de la época, pero que un siglo después, se ha convertido en una problemática generalizada por su mal uso. Tan destructivo es este elemento, que ahora lo encontramos hasta en el aire que respiramos.

Según datos de Greenpeace arrojan que “el 9 % de todo el plástico producido hasta la actualidad a nivel mundial se ha reciclado, el 12% se ha incinerado, y la gran mayoría, el 79%, ha terminado en vertederos o en el medio ambiente”. Además, los humanos consumimos más de 100,000 micropartículas de plástico al año, que equivalen a 250 gramos por persona, cifra expuesta por la World Wildlife Found.

Retomando la situación nacional, según la fundación Mar Viva, en Panamá la producción diaria de desechos es de 1,03 kilogramos por persona, de los cuales un 12% corresponde a plásticos, lo que equivale a 191.580 toneladas anuales de este tipo de desechos generados por la población total de la nación. ¿Y qué sabemos sobre la gestión de estos residuos?

La Fundación Mar Viva sostiene que: “En 2020, 77.285 toneladas de plástico no se gestionaron correctamente a nivel nacional, de las cuales un 87% (67.672 toneladas) presentó problemas de gestión en las zonas costeras”. Una situación preocupante, pues si damos una mirada global, se estima que entre el 60% y 80% de la basura marina se compone de desechos plásticos.

                                     

Esta imagen corresponde al Mirador de Aves ubicado en Costa del Este. estudios revelan que, en los últimos 50 años, desde 1972, Panamá ha perdido casi el 50 por ciento de sus manglares, por efectos de la expansión urbana y la conversión de manglares en tierras agrícolas.  

En conversaciones con el Doctor en Educación Martín Testa Garibaldo, quien actualmente se desempeña como Jefe del Departamento de Educación Ambiental de MiAmbiente, hace referencia a la necesidad de articulación entre las entidades gubernamentales como los Ministerios de Ambiente y Educación, Revisalud, Autoridad de Aseo y demás, para crear estrategias efectivas en cuanto a la recolección de residuos.

También, el Doctor Testa agrega que: “debemos hacer educación y sensibilización, además de hacer cumplir la normativa por medio de sanciones para no generar un desbalance. Necesitamos que las autoridades cumplan su papel, porque la cantidad de desechos represados en los llamados “pataconcitos” es imperdonable para un país que está tratando de desarrollarse y buscar una base económica en el turismo”.

Lo más grave de la situación es que “afecta tanto la salud nuestra como la salud de los ecosistemas marinos; toda la cantidad de plásticos es consumida por la fauna marina y eso es lo que nosotros comemos: micro plásticos y mercurio. Necesitamos campañas educativas de manera permanente en medios de comunicación, comunidades, centros educativos y religiosos. Es un problema de todos y hay que buscar la solución entre todos”.

En la Ley 38 de 2014 “se establece la enseñanza obligatoria de la Educación Ambiental y la Gestión Integral de Riesgo de Desastres en el sistema educativo en el primer, segundo y tercer nivel de enseñanza, oficiales y particulares, con eje transversal y una estrategia para la conservación, el desarrollo sostenible de los recursos naturales, la protección del ambiente y la prevención ante eventos adversos, mediante métodos alternativos de comunicación, educación, capacitación e investigación”.

Los ecosistemas marinos han soportado grandes daños a causa de la contaminación. Un promedio de 13 millones de toneladas de plástico llegan anualmente a los océanos, fortaleciendo las islas de basura que se han estudiado desde el primer avistamiento en los años 80, y sobre todo, perjudicando a las especies que quedan atrapadas en los residuos o que digieren el material tóxico confundiéndolo con alimento.

Posterior a eso, las fuentes alimenticias del mar son consumidas por los humanos y por ende nos intoxicamos, generando un gran impacto en la salud. Según la Organización Mundial de la Salud, el plástico nos hace más vulnerables a contraer enfermedades renales, gastrointestinales, reproductivas, neurológicas, cáncer y otras, empeorando nuestra calidad de vida y minimizando nuestra existencia.

Acciones que inspiran

Si bien es cierto que se viene trabajando arduamente para mitigar los daños ocasionados al medio ambiente, debemos ser conscientes de que hay mucho por hacer. En el territorio nacional existen organizaciones ambientales que, por medio de actividades lúdicas y recreativas comparten sus conocimientos con la comunidad y los invitan a ser parte activa del cambio que se requiere.

Un ejemplo de ello es el Movimiento Mi Mar, entidad que centra sus objetivos en la educación ambiental, por medio de su actividad principal: la limpieza de playas. Todo surgió en el 2018, cuando su fundadora Serena Vamvas gozaba de un espacio de esparcimiento; impactada por la contaminación del plástico y residuos generados, se motivó y organizó un pequeño grupo para la recolección de los mismos.    

Desde ese momento, han trabajado sin descanso en pro del medio ambiente. Aubrey Baxter, coordinador de operaciones, indica que hay un aproximado de 400 voluntarios rotativos que se vinculan a las actividades programadas, haciendo presencia en diferentes provincias y llevando un mensaje de participación ciudadana para el cuidado de costas, manglares y demás ecosistemas marinos.

Baxter argumenta que “en las actividades de limpieza, el material que más se encuentra es el plástico en todas sus formas: botellas, bolsas, foam, y objetos del hogar, además de electrodomésticos, telas y residuos naturales que retienen estos desechos”. En las jornadas de recolección ellos se enfocan en un material, es decir, que tratan de dar prioridad a lo que se le puede dar un segundo uso.

Es común encontrar miembros de la fundación en el malecón de Costa del Este, pues es el punto de encuentro principal, por ser considerado el lugar con mayor contaminación de la ciudad, al teniendo cerca las desembocaduras de los Ríos Juan Díaz y Matías Hernández, que arrastran los residuos  que se concentran en los manglares en cantidades exorbitantes, pero que lamentablemente es mayor la cantidad que se dispersa en el océano.

Según las cifras registradas por Movimiento Mi Mar, en cada jornada de recolección se extrae de la zona de manglar un aproximado de 1 a 1.8 toneladas de residuos representados en plásticos, ropa y foam. El peso varía según el material que se decide recolectar en cada actividad.

El señor Aubrey considera que “falta hacer mucho en Panamá, porque realmente hay cosas que no se ven, por la idea de que todo es muy bonito y por consiguiente se cree que todo está bien, pero la realidad es otra”. Se debe motivar por medio de la conexión, llevar un mensaje y traerlo a la realidad, con el fin de formar agentes de cambio que trabajen por un futuro mejor y más sostenible.

Además, concluye conque: “siempre aprendemos y empoderamos a las personas que ayudan a la limpieza. Cada uno puede hacer mucho, aunque se vea poco, pero cuando se ve el avance de lo que se hace, ahí surge la motivación que lleva a las personas a hacer más y que se involucren en otros proyectos, se multiplica lo bueno y se transmiten mensajes positivos”.

Tener la experiencia de participar en limpieza de playas tiene mucho significado, pues en el momento que entramos en contacto visual con el panorama de los desechos dispersos  en litorales y manglares, genera un sentimiento de tristeza y conciencia de que vamos por mal camino. Instintivamente cambiamos la perspectiva, pensando antes si nuestros actos perjudican la naturaleza y cómo podemos actuar mejor.

De otro lado encontramos la Fundación Botellas de Amor que, por medio de jornadas de sensibilización, han logrado recolectar alrededor de 60 toneladas de botellas plásticas, que han sido reutilizadas para introducir en ellas material de un solo uso como cartuchos, cubiertos desechables, carrizos, envases de comida y otros.

Es una muestra de reciclaje efectivo, que ayuda a mitigar parte de la problemática de los desechos en las costas y océanos. Esta fundación originaria de Colombia, llegó hace tres años a Panamá y ha generado un impacto totalmente positivo en la población, pues actualmente cuenta con 45 centros de acopio a lo largo y ancho del país, generando educación ambiental y adicional a eso, favoreciendo a personas y comunidades con la construcción de un material sólido utilizado para construir mobiliarios urbanos, casas, y parques recreativos.

La actividad lúdica va dirigida al público en general y gracias a la facilidad que tiene la creación de las botellas de amor, familias, escuelas, entidades públicas y privadas, se han dado a la tarea de elaborar estos elementos y generar conciencia en sus comunidades, buscando así, que día a día sean más las personas que unen esfuerzos a esta noble causa.

En sector de Brisas del Golf, actualmente se encuentran tres puntos de acopio; hace unos días en la estación de Metromall se encontraba Lizbeth González, en compañía de su hijo Moisés de tan solo 5 años. En su testimonio ella hace referencia a que “Yo quedé impresionada al ver que dentro de una botellita podía meter tantos cartuchos y empaques de comida y la verdad me di cuenta de que podemos hacer muchas cosas buenas por el planeta. Las botellitas las conocí en un programa de televisión, y me llamó mucho la atención porque hablaban de construir casas”.

Moisés un  poco tímido, hizo el comentario de que le gustaba ayudar a la mamá con la tarea de separar el material, limpiarlo e introducirlo en el recipiente. Lo bello de esta conversación con Lizbeth, es reconocer que desde el hogar y por medio del ejemplo, podemos establecer bases sólidas, para que los niños también se involucren en actividades relacionadas al cuidado y protección de esta bella casita, que la vida nos ha dado para disfrutarla responsablemente.

                 

Así lucen los cubículos de recolección, que han sido ubicado en todo el territorio nacional, y al que se le unen entidades interesadas en apoyar las iniciativas ambientales. Este se encuentra en los estacionamientos del Supermercado Riba Smith, ubicado en Howard.

Todo es cuestión de interés

Hay un adagio popular que declara “cuidamos lo que queremos” y por medio de actividades simples como las mencionadas anteriormente, cada uno de nosotros puede aportar su granito de arena para mantener saludable nuestra madre Tierra. No es tarea fácil, pero si unimos esfuerzos, podemos lograr que el planeta que hoy disfrutamos, a futuro siga siendo habitable y que las generaciones venideras tengan total conciencia ambiental, para que no se repitan los errores que por años hemos cometido.

A los océanos no sólo debemos agradecerles por el alimento que nos suministra, las bellezas y animales que se encuentran en sus profundidades,  o los hermosos  paisajes dignos de fotografías; existen otros elementos importantes que debemos apreciar, como el hecho de que proveen entre el 50 y 70% del aire que respiramos, que absorben el exceso de calor provocado por las altas temperaturas y lo más importante, que permite que sigamos existiendo.

Por todo esto, es tan importante que nuestras aguas estén saludables; debemos optar por cambiar nuestros hábitos y juntos trabajar por preservar este planeta azul, que por millones de años ha sido albergue de tantas especies terrestres y marinas que aun la ciencia no ha terminado de descubrir, pero que corren el riesgo de extinguirse sin ni siquiera ser conocida por los humanos.

Somos casi ocho mil millones de personas que habitamos este bello planeta, no dudemos en actuar y trabajar de una manera individual y colectiva para que esos 8 millones de toneladas de plástico que terminan en los océanos anualmente, vayan desapareciendo de manera progresiva, sea porque se le da un segundo uso, o mejor aún, porque somos conscientes de que es algo perjudicial y no seguimos utilizándolo.

Informémonos, seamos observadores de los cambios que se dan en nuestro alrededor, preguntémonos si hacemos parte del problema y reflexionemos. En  manos de nosotros está el futuro de generaciones que también tendrán la oportunidad de disfrutar todo lo que la naturaleza les ofrece, pero de una manera más responsable y armoniosa. 


 

viernes, 23 de julio de 2021

Olímpicos: historia, cultura y orgullo nacional


“Unidos por la emoción¨ es el lema de los Juegos Olímpicos 2020, que al fin y después de una larga espera, podremos disfrutar a partir de mañana 23 de julio. Y es que, sin duda alguna, el deporte es una de las actividades que más impactan positivamente en la sociedad; de él aprendemos no sólo en términos de salud y competencia, sino también en valores que podemos desarrollar en todos los aspectos de nuestra vida.

La historia de los Juegos Olímpicos data desde el año 776 A.C, cuando iniciaron en la Antigua Grecia y más exactamente en la ciudad de Olimpia; las actividades deportivas se desarrollaban en honor al dios Zeus y los hombres con mayores habilidades físicas competían entre sí, para entretener al público. Según los registros, estas competencias llamaban tanto la atención, que los conflictos internos de ese territorio se suspendían durante su celebración.

                  

        Imagen ilustrativa con referencia a las competencias olímpicas de la antigüedad. Tomada de: http://www.altorendimiento.com/

Pasaron miles de años en los que los griegos llevaron a cabo esta festividad, hasta que los romanos invadieron su país y como imposición del cristianismo, el Emperador Teodosio I, obligó su cancelación por considerarla una festividad pagana que no concordaba con la religión que su pueblo profesaba. Así se acabó con la tradición de 293 ediciones de los Juegos Olímpicos antiguos donde, según los historiadores, la última versión se llevó a cabo en el 393 A.C. 

1500 años después, en 1892, el francés Pierre de Frédy, más conocido como el Barón de Coubertin, expuso en la famosa universidad de la Sorbona - París, un estudio titulado "Los ejercicios físicos del mundo moderno", en el que mostraba su gran interés en el campo deportivo y propuso recrear las olimpiadas. Para 1894 se reunió en la misma casa de estudio con 13 representantes de diferentes países y se conformó el Comité Olímpico Internacional (COI).

Se acordó la realización de los Juegos Olímpicos Modernos y en la primera edición el país anfitrión por mérito fue Grecia, como gran precursor de toda la riqueza deportiva que dejó como herencia a la humanidad. En Atenas 1896, participaron delegaciones de 14 países, donde compitieron 241 atletas en 43 eventos de 9 modalidades deportivas. Cabe resaltar, que en la primera edición no se tuvo en cuenta la participación femenina.

Afortunadamente, con el pasar del tiempo se han ido adaptando nuevos reglamentos que garantizan la participación de todos aquellos que cumplen los requisitos para competir, sin importar raza, nacionalidad, condición sexual o física (porque también se llevan a cabo los Juegos Paralímpicos). Igualmente se introdujeron nuevos deportes, actividades conmemorativas y símbolos, que han dejado huella en cada una de las justas.

Cada cuatro años los mejores deportistas cumplen la cita olímpica para deleitar a los amantes de estas prácticas con su talento; lamentablemente desde su inicio en 1896 hasta ahora, los juegos han sido aplazados en cuatro ocasiones: Berlín 1916, Tokio 1940 y Londres 1944. Estos tres tuvieron que ser reprogramados en otras fechas, pues precisamente para la época se desarrollaban la primera y segunda Guerra Mundial.

Y como es sabido, Tokio 2020 se celebrará un año después, por la grave crisis sanitaria que viene enfrentando el planeta como consecuencia del Covid – 19. En esta edición faltará algo muy importante; el público. Lo que si saldrá a relucir será la resiliencia que cada uno de los competidores ha tenido, para seguir entrenando arduamente y así cumplir su sueño olímpico.

 

Listos para brillar

“Más alto, más rápido, más fuerte”. Esta frase representa el objetivo de aquellos  que tienen la oportunidad de llegar al evento deportivo más importante a nivel mundial, y que sueñan con vestirse de gloria, esa que sólo se consigue con esfuerzo, disciplina y constancia. Y precisamente esas cualidades son las que poseen los 70 deportistas colombianos que llegarán al país asiático con la ilusión de dar lo mejor de cada uno para representar nuestro territorio en la versión número XXXII de estas competencias.

Repasemos un poco nuestra historia deportiva: según registros del Comité Olímpico Colombiano, Jorge Perry Villate encendió la llama olímpica en el país, cuando por iniciativa propia solicitó reiterativamente al COI, su autorización para participar en la maratón de los Juegos de Los Ángeles 1932. Por fortuna pudo competir en ella y aunque no terminó la prueba, sin duda marcó un camino cargado de gloria para los futuros deportistas.

            

Fotografía: Archivo Comité Olímpico Colombiano. Jorge Perry Villate, abanderado de Colombia en Los Ángeles 1932.

A partir de su gran hazaña, Colombia creó su propio Comité Olímpico y de ahí en adelante ha estado en todas las versiones que se han hecho de los Juegos, con excepción de Helsinki 1952, pues en esa época el país atravesaba una fuerte crisis política, económica y social desencadenada por el general Gustavo Rojas Pinilla.

En Melbourne 1956, un hecho sin precedentes ocurrió para que los colombianos participaran de las olimpiadas:  el periodista Mike Forero Nougués, del diario Intermedio (ahora El Espectador) lideró una gran colecta entre diferentes entidades públicas y privadas a nivel nacional, con el fin de que la delegación de 32 deportistas tuviera la oportunidad de competir en representación del país y por fortuna se cumplió con el objetivo.

La primera medalla olímpica colombiana llegó a manos de Helmut Bellingrodt en Múnich 1972, cuando se colgó la medalla de plata en la modalidad de tiro deportivo. De ahí en adelante, deportes como levantamiento de pesas, ciclismo, bmx, boxeo, atletismo, tiro con arco, judo, lucha y taekwondo han otorgado al país inmensas alegrías; esas que celebramos como si fueran nuestros propios triunfos. 

Hasta ahora Colombia ha sumado 29 medallas olímpicas a lo largo de la historia y se dividen de la siguiente manera: 5 de oro, 9 de plata y 15 de bronce. Como dato importante, la primera medalla dorada llegó a manos de María Isabel Urrutia en Sídney 2.000, teniendo una reñida competencia en el levantamiento de pesas. Luego llegaron las de Mariana Pajón en Londres 2012 y Rio 2016, compitiendo en bmx, además de las de Catherine Ibarguen en atletismo y Óscar Figueroa en levantamiento de pesas que se lograron en ese mismo año.

 Ahora, el compromiso de nuestros guerreros será demostrar que Colombia es tierra de titanes, donde en épocas tan difíciles para la humanidad, y que en nuestro territorio se complementan con otras problemáticas, nos llena de orgullo y esperanza el saber que estaremos representados por personas fuertes, valientes y con el deseo de superarse cada día.

A pesar de que no es claro el nivel de competitividad con el que llegarán los deportistas a Tokio debido a las largas cuarentenas y restricciones para frenar la propagación del Covid -19, 70 almas colombianas darán lo mejor de sí, para hacer su mejor papel, ellos nos representarán en deportes como: atletismo, natación, natación artística, boxeo, ciclismo, bmx, lucha, gimnasia de trampolín, skateboarding, tiro, tenis, golf, levantamiento de pesas, tiro con arco, taekwondo y ecuestre.

Independientemente de los resultados que se obtengan, el mayor logro será la huella que cada uno de ellos deje en nosotros y las futuras generaciones. Se convertirán en un gran ejemplo a seguir, porque con sus actos no solo quedará evidenciada la capacidad física, sino también el juego limpio, la responsabilidad y el respeto, esos aspectos tan necesarios socialmente y que por medio del deporte pueden ser adquiridos para generar una mejor calidad de vida. 

lunes, 20 de julio de 2020

Lo que significa un 20 de Julio para los colombianos



Me identifico con el escritor Rafael Pombo cuando en uno de sus poemas plasmó: “Yo soy de Colombia entera; de un trozo de ella, jamás; y ojalá más grande fuera, que así me gustaría más”. 



                            

 La frase de Pombo está llena de orgullo, pues nuestro país tiene magia en todos sus rincones; encantadores lugares históricos que nos conectan con las costumbres de nuestros ancestros, hermosos paisajes que nos llenan de tranquilidad y esperanza, representaciones culturales que evidencian la gran diversidad del territorio colombiano, deliciosos platos típicos que nos recuerdan el privilegio de vivir en una tierra fértil donde se cosechan los mejores frutos, centros turísticos que muestran lo mejor de nuestro país, la belleza de los pueblos nativos y sus ideologías, personajes que han marcado referentes positivos de la patria a nivel mundial, además de la flora y fauna que se hace presente desde La Guajira hasta La Amazonía y representan la riqueza y grandeza de nuestra geografía. 


Quisiera seguir describiendo muchos más aspectos, pero ahora doy protagonismo a quienes forman la identidad de un pueblo: su gente. En Colombia nos caracterizamos por la nobleza y bondad que existe en los corazones de cada habitante; porque cada mañana nos levantamos a luchar y cumplir nuestros sueños, por sonreírle a la vida a pesar de las dificultades y sobre todo por darle la mano a quienes lo necesitan. El orgullo de ser colombiano es tan grande que, aunque existen diferencias, nos une la esperanza de construir un futuro mejor, por eso los colores amarillo, azul y rojo han sido el símbolo de aquellas generaciones que han plasmado sus ideales para trabajar en el progreso continuo del país que llevamos en el alma. 

martes, 14 de julio de 2020

Recorriendo el camino hacia la muerte


Archivo personal, mayo de 2010

 

Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud 7.4 millones de personas mueren al año por causa del cáncer, la enfermedad que cobra más vidas a nivel mundial. A pesar del número de investigaciones y campañas de prevención que se realizan para combatirla, las cifras siguen aumentando.

 Por: Carolina Ortega Ríos

 Ana Sofía Bedoya, una mujer de 56 años no imaginó que un seis de marzo de 2010 saldría de su casa para nunca regresar; unos exámenes de rutina fueron el motivo para que viajara cuatro horas desde su finca hasta el centro de La Unión (Antioquia). Ese día iba a ser la ocasión perfecta para descansar de la rutina: levantarse a las cinco de la mañana a ordeñar las vacas, darle comida a las gallinas, arreglar sus flores y hacer de comer para su esposo Francisco Carmona y su hija menor, Erica.

 Días antes Sofía sufrió una caída que desató un sinnúmero de dolores musculares, aunque le parecía algo extraño no se preocupó, pues siempre gozó de buena salud, pero la sorpresa se la llevo en el momento en que le realizaron una radiografía; en su organismo había algo que no funcionaba bien, en el Hospital San Roque de La Unión, los médicos no pudieron determinar lo que tenía, y para eso fue necesaria otra cantidad de exámenes en Rionegro.

 

 Instalaciones del Hospital San Roque Ubicado en La Unión Antioquia.

 

Inicia la pesadilla.

 Sofía optó por quedarse en la casa de su Hermano Miguel Ángel Bedoya mientras le realizaban los exámenes, en este lugar sería más fácil su desplazamiento, pues La Ceja está más cerca de Rionegro que desde su casa. En dos días se hizo el examen, le diagnosticaron cálculos en la vesícula, inició el problema por parte del Seguro, Sofía necesitaba la cirugía para sacar los cálculos de su cuerpo con urgencia, pero Caprecom la ARS a la que estaba afiliada no abría sus puertas al público frecuentemente. El tiempo pasaba y la enfermedad hacía de las suyas; fuertes dolores de espalda y espasmos abdominales fueron la causa de asistencia al Hospital de La Ceja en la madrugada del 15 de marzo.

En la entrada al Hospital de La Ceja se presentaron complicaciones pues el seguro al que estaba afiliada Sofía no tenía validez en ese lugar, fue necesario trasladarla para La Unión, desafortunadamente en el hospital de allí no podían atenderla debido a que no tenían las herramientas para intervenirla, una larga noche en la que no se resolvió nada hasta el momento en el que fue trasladada al Hospital San Juan de Dios de Rionegro, donde se quedó internada por quince días hasta que le realizaron la cirugía y le diagnosticaron cáncer en el hígado. “fue como un balde de agua fría, no esperábamos eso” dice Teresa Rios, cuñada de Sofía.

Fue un momento de total tristeza, para el día de la cirugía llegaron su esposo Francisco y las hijas mayores Gladis y Maritza que viajaron desde San Pedro de los Milagros para acompañar a su madre. La preocupación y la incertidumbre se apoderaron de estos personajes; a Sofía la habían llevado al quirófano desde la 1:00 pm del día 30 de marzo y a las 8:30 pm salió uno de los cirujanos que la estaba atendiendo para dar la mala noticia; la enfermedad ya estaba muy avanzada, aproximadamente le quedaban dos meses de vida.

 


Ana Sofía Bedoya, cinco meses antes de su enfermedad, ella se caracterizaba por su alegría, humildad y ternura.

En medio del dolor y desespero los familiares de Sofía optaron por no contarle la enfermedad que padecía, ella se sentía muy bien, su creencia en la Virgen  de Guadalupe le daba fuerzas para recuperarse. Luego de una semana más en el hospital los médicos decidieron darle de alta, ahora ella esperaba estar más cómoda en casa de su hermano Miguel. Los síntomas del cáncer de hígado se hicieron evidentes; su piel, ojos y uñas tomaron un color amarillo, las heridas de la cirugía en vez de cerrarse, soltaban un liquido café igual que su orina; los dolores cada vez se hacían más fuertes, sentía que le chuzaban el lado derecho de su cuerpo iniciando desde el brazo hasta llegar a los dedos de los pies, la falta de apetito y sus pocos ánimos eran cada vez mayores.

Sofía creía que era algo normal para su recuperación pero no fue así; sus dolores cada vez eran más intensos, las visitas al hospital de La Ceja eran frecuentes hasta que llegó el día en el que se dio cuenta de la enfermedad que tenía, al parecer, ella lo tomó con mucha tranquilidad, lo único que esperaba era no sentir tanto dolor.

Cada vez más problemas

 La familia de Sofía estaba dispuesta a hacer lo posible para su recuperación, pero las oficinas de Caprecom seguían sin abrir sus puertas “timbra y timbra el teléfono pero ‘Dianita’ no contesta, debe ser que están ocupados” dice Francisco.

 El tiempo pasaba rápido y la familia esperaba respuesta de la ARS que para ser realistas, sólo es una esperanza de acceder a la salud, las condiciones de los afiliados a éste no son alentadoras, aunque Francisco creyera lo contrario sólo porque el costo de la cirugía y el hospital en donde estuvo su esposa por un mes fuera de $ 170.000. Era lo justo que debían cobrar después de tantos inconvenientes que se presentaron para la atención médica de Sofía.

El 30 de abril a las 7:00 pm, murió Sofía en el Hospital de La Ceja, “se quedó con la esperanza de que Caprecom autorizara los documentos con los que ella pudo haber iniciado los tratamientos que harían su enfermedad un poco más llevadera, aunque era consciente de que ya no había solución para uno de los cánceres más complicados que existen” dice Erica.

El cáncer de hígado lleva un proceso lento, la forma de detectarlo es cuando ya está avanzado, el órgano va formado pequeñas masas a su alrededor hasta quedar invadido, los síntomas son confundidos con enfermedades de la sangre y en específico con anemia, el tratamiento es algo complicado pues no se pueden realizar quimioterapias ni extracción del hígado, según el oncólogo Mario Restrepo, éste es uno de los órganos con más funciones en el cuerpo.

 


Estas son las oficinas de Caprecom ubicadas en La Unión, la mayor parte del tiempo se encuentran cerradas y con un aviso pegado en la puerta que dice “hoy no hay atención al usuario”.

 Según la OMS el cáncer de hígado ocupa el tercer lugar con más muertes a nivel mundial, la cifra anual es de 653. 000 después del cáncer de pulmón y estomago que tienen cifras de 1,4 millones y 866.000 muertes respectivamente. Según Andrey Duque coordinador de promoción y prevención del Hospital de La Ceja, las principales causas para el aumento del cáncer es el consumo de alcohol, tabaco, la mala alimentación, y sedentarismo. “se prevé el aumento de muertes anuales a causa de ésta enfermedad, para el año 2030 la cifra pasará aproximadamente a 12 millones… En La Ceja en el año 2009 se registraron 58 muertes causadas por cáncer y en lo que va del 2010 hay cinco casos”.



martes, 10 de mayo de 2016

Opinión y periodismo





Por: Carolina Ortega y Érica Ramírez

Los orígenes del periodismo escrito están en el primer siglo después de Cristo, cuando Julio César hizo pública  la conocida “Acta Diurna” donde quedaban registros de los eventos sociales y negocios públicos realizados en la antigua Roma. De ahí la importancia de mantener información actual e importante para la sociedad. Pero no sería lo mismo si solo el enfoque del periodismo fuera netamente noticioso; la trascendencia que ha tenido en historia la opinión, es importante. 
 El periodismo de opinión ha sido una manera de mostrar los diversos pensamientos relacionados a la actualidad noticiosa, buscando así incidir en la manera de pensar y ver las cosas en las personas que viven al tanto de los acontecimientos. En los siglos XVIII y XIX tomaron fuerza los panfletos, que fueron utilizados por los políticos para ganar adeptos con los ciudadanos. Afortunadamente el trabajo se hizo mayor por parte de los señores ilustres y estudiosos de la época, para crear también sueltos, editoriales, columnas y críticas e ir en contra de ellos y los demás poderes existentes como la iglesia y el gobierno. 
En Colombia los panfletos fueron herramientas fuertes para hacer críticas y mostrar sátiras en contra de los malos gobiernos, para el año 1876 cuando terminaba la guerra bajo el mando de Aquileo Parra, el periodista y caricaturista Alberto Urdaneta fundó El Mochueloperiódico satírico que iba en contra del radical gobierno en esas fechas. Éste reconocido personaje fue encarcelado, pero no por eso los demás se llenaron de miedo, desde ese instante más personas comprendían la importancia de hacer protesta a los poderes de políticos y élites, aunque encontraran en su camino dificultades económicas y problemas con la gente poderosa de la región. 
Por los escritos, caricaturas, versos y coplas, se intentaba incidir en el pensamiento del pueblo y fue logrado gracias al lenguaje sencillo y ameno que se manejaba para informarlos. 
De Bogotá pasamos a Antioquia donde se dio el importante surgimiento del semanario El Bateo en 1907, que tenía como función atacar a liberales y conservadores. Personajes como E. Munevar Molina, Ramón González Valencia, Baldomero Sanín Cano, Fernando González, Rafael Uribe Uribe entre otros, fueron los encargados de denunciar los abusos de los políticos, la policía y el clero a nivel local y nacional. 
Juan de Dios Uribe Restrepo, fue uno de los próceres antioqueños más influyentes dentro de la opinión de la sociedad paisa, aún más cuando defendió la democracia y constitución de Rionegro, por medio del periódico La Siesta y El Correo Liberal, donde contaba con el apoyo del periodista Baldomero Sanín Cano. 
El periodismo ha formado parte de la cultura de una sociedad y la opinión está implícita en el hombre desde el momento de su existencia  
Es deber del periodismo informar sobre los hechos que se ven en una sociedad y tratar los diferentes temas que puedan ser de utilidad para ésta. Las personas necesitan de los diferentes medios de comunicación para estar a la vanguardia de lo que está sucediendo por eso es tan importante que en todas las comunidades se garantice el surgimientos de la prensa y en especial que se den esos espacios donde se pueda opinar, donde haya libertad de expresión y la libertad de opinión. 
Si bien es cierto que en una sociedad, especialmente como la colombiana la libertad de opinión no es que sea muy garantizada, si hay espacios para opinar que son respetados y hasta respaldados por la constitución política de 1991 en el artículo 20 y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 en el artículo 19. 
: 
Articulo 20.Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir supensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, yla de fundar medios masivos de comunicación. 
Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a larectificación en condiciones de equidad. No habrá censura. 

 “Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.” 

Ahora bien, si se pasa a hablar en el contexto regional y local son varios los casos, en Oriente antioqueño se pueden encontrar diferentes medios de comunicación que llevan  años en el territorio y que se mantienen aún en la actualidad. Para precisar se analiza la prensa escrita que aunque son varios los periódicos que a través de la historia han existido pocos son los que continúan, especialmente si de medios locales se habla. 
En el municipio de Rionegro varios son los periódicos han nacido, pero  han desaparecido por diversos factores, en especial el económico, algunos son: El pantenón, El Quirama, El Cordovés, Oriente Hoy, Prensa Libre; otros continúan como: El Rionegrero que es en el momento el que más historia tiene, lleva treinta años de circulación, desde hace años también está Enfoque Oriente y recientemente salió  El OrienteSon pocos los medios que existen y pocas las opciones de diversidad de información que se encuentran en un Municipio que sobrepasa los 110.000.000 habitantes. 
Dos periódicos de contexto regional que tienen historia 
El Rionegrero 
El periódico el Rionegrero lleva 30 años de circulación, su primer ejemplar fue en el año 81, sacado de manera primaria en la tipografía del Municipio que aún es conservada como pieza de historia de Rionegro. 
Su director Jairo Tobón Villegas menciona que “Siempre he defendido a Rionegro, por eso se llama el Rionegrero, a capa y espada lo he definido y precisamente por eso la mayoría de nuestros temas son sobre el Municipio […] es un periódico hecho por rionegreros para rionegreros 
Con los años este periódico se ha tenido que ir adaptando a las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, se encuentran en proceso de incorporarse enteramente en la internet. 
El cuadro directriz  de El Rionegrero es el siguiente: 
Jairo Tobón Echeverri: director y realiza la parte literaria del medio 
Luz Stela Serna: Gerente y dirige parte comercial 
Corresponsales y columnista (muy poca la participación de éstos) 
El Rionegrero le llega a todos los estratos que hay en el Municipio y a todas las empresas a través de la Corporación de Empresas del Oriente con un tiraje mensual de 10.000 ejemplares. 
Algunas secciones que denotan opinión: 
El salpicón, es una sección donde se hacen críticas cortas sobre los diferentes temas del Municipio. 
Cartas de amor: siempre se ha realizado a una amada imaginaria, lenguaje campesino y mala ortografía, según su director esta sección gusta mucho y tiene gran aceptación 
El editorial, se busca que salga en todas las ediciones, casi siempre tiene temas concernientes al Municipio. 
Según su director: En el 98 porciento se  tiene independencia, la página o sección de opinión política es de las más atractivas para la comunidad porque, según él, es muy independiente “allí le damos participación a todos los que quiera hacerlo y expresar sus ideas”. 

El Comunero de Guarne 
Periódico particular de opinión libre e independiente                                         
El periódico de Guarne y del Oriente antioqueño 
El Comunero, fundado el 5 de noviembre de 1995 en la comunidad veredal de San José, por el señor Tulio Torres Zabala. 
El 5 de noviembre de 2010, se celebraron los quince años del Periódico  y fue galardonado con el premio CIPA (Círculo de Periodistas de Antioquia)  a “Mejor Medio Alternativo”  2010.  
Su cuadro directriz está conformado por: su fundador y director Tulio Torres Zabala, la sub-directora Yolanda Mejía Toro y la colaboración mensual de Luis Alfonso Díaz, Héctor Cardona, el Historiador Félix Cardona, el Capitán Bernardo Rivera, Laurita Ochoa, Fabio Calderón y Manuel José Valderrama Agudelo, ‘Manolo Llorentes’. 
El Comunero  va  dirigido a la comunidad  de las  veredas, al Sector empresarial, ejecutivo y administrativo, al área urbana y a las sub regiones del Oriente Antioqueño.  Con un tiraje de 5.000 ejemplares y más de mil virtuales. 
El Comunero además, cuenta con un enlace al periódico virtual Inforiente, donde se pueden consultar todas sus ediciones. 
Según su director: este medio aborda temas de interés comunitario, de la región, del país, espacio cultural, de salud, deportivo, político, ambiental, comunitario, opinión y humor.  
Algunas secciones que denotan opinión: 
Pildoritas: cortas opiniones sobre los diversos temas 
Y diferentes artículos de opinión repartidos en todo el periódico. 




Anexos: 
El Rionegrero 
Image 
Primera y última edición de El Rionegrero 
Image   Image 








Caricaturas 
Image          Insertion de l’image en cours... 
El Editorial                                           Sección El Salpicón 
   Image       Image 







Algunos ejemplos de Columnas de Opinión 
Image            Image 

El Comunero 
Image 








Secciones de Opinión 
Image    Image 

Edición de los 15 años 
Insertion de l’image en cours... 
Bibliografía: 
 -Carvajal Martínez, Azael (2011) Los periodistas y el derecho a la información en Colombia edición. 
Newman, Elisabeth (1995) La espiral del silencio. Barcelona, Ediciones Paidós. 
- Vallejo Mejía, Mariluz (2006) A plomo herido: Una crónica del periodismo en Colombia (1880-1980) Editorial Planeta.